Ciudad de México.- Obtener un trabajo formal que incluya seguridad
social y prestaciones para una persona que vive con alguna discapacidad ya sea
debilidad visual, auditiva o motriz, puede cambiarle la vida en 180 grados.
Norma Angélica Aceves fue rechazada en todos los lugares donde llegó a
pedir empleo y le ofrecían ganar un salario de 3 mil pesos mensuales, cantidad
muy por debajo a la que recibían otros trabajadores que no tenían discapacidad.
Además de padecer doble discriminación, por ser mujer y discapacitada. Ver más
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